Translate

Recuerdos

viernes, 20 de septiembre de 2013

Primeros pasos






No sé  en qué orden aprendí a andar,  leer o  escribir. Tampoco  me acuerdo  si lo hice sola o alguien me enseñó.
Sí recuerdo  perfectamente  la primera vez que  cayó en mis manos “Viaje al centro de la tierra” de Julio Verne  y descubrí  lo que  significaba  la  aventura  maravillosa de leer. Tengo presente, como me  senté  junto a mi querido abuelo  y le mostré ansiosa las páginas de  aquel libro.
-¿Qué dice  aquí…? No sé  leer, Raquelita- contestó apesadumbrado
-No te preocupes  abuelo, te enseñaré- le dije con firmeza
No podía permitir que mi abuelo se perdiera todo aquel mundo mágico que se abría ante mis ojos. Así que escribí las vocales en una pizarra, bien grandes, para que aquellos ojos pequeñitos y gastados pudieran  leerlas  y me empeñé en enseñárselas. Pero pasaba el tiempo  y  el viejit, me   resultaba poco aplicado, lo que me provocaba una gran frustración.
Consciente  de eso mi querido abuelo, una  de  aquelllas tardes  en la que  incansable, ejercía de maestra , me  dijo:
-Mira ¿hacemos una cosa?  tú me lees  lo que pone  en ese libro  y yo te diré  los cantares que  me  enseñaron los viejos de antes y romances que aprendí  cuando fui a Cuba-  Acto  seguido, empezó a recitar con parsimonia , mientras encendía la cachimba …

“Dice Manuel García
que si no le dan centeno
le mete fuego a los trenes
y mata  a la policía..”


-¿ Quién es Manuel García, abuelo? -Pregunté con curiosidad.
-Era  un bandido  cubano que  robaba a los  ricos para dárselo a los pobres. Eso lo cantábamos cuando cortábamos la caña, porque yo estuve en Cuba…
Enseguida pensé en  Robin Hood, pero no  dije nada  nada, porque   en  ese momento  entendí que  mi abuelo, a pesar de ser analfabeto, era  un hombre sabio…
Hoy puedo decir que aunque los libros me han enseñado casi todo lo que sé, de los mayores aprendí otras muchas  cosas que no están escritas.